Los fabricantes de equipo enfatizan el cumplimiento de la fecha límite establecida por OSHA para el polvo de sílice

Publicado: March 19th 2018

En un intento por ayudar a las operaciones de sílice que generan polvo a que cumplan con los cambios de reglas inminentes, dos pioneros en el control de polvo industrial están recordando a los clientes que el plazo para el cumplimiento de la norma final de emisiones de polvo de sílice cristalino respirable [OSHA §1910.1000 sílice cristalino respirable] de la Occupational Safety and Health Administration (OSHA) para la industria general es el 23 de junio de 2018.  Ambos expertos en tecnologías complementarias abarcan una amplia variedad de actividades, Martin Engineering y Boss Tek (antes Dust Control Technology), ayudaron a los operadores a resguardar la salud de las personas a través del uso de equipos probados en el campo para minimizar las partículas finas, el tiempo de inactividad forzado y los posibles litigios.

Al prestar servicios a clientes desde el sector minero, de agregados y manejo de carbón hasta el de la demolición, la seguridad en el lugar de trabajo ha sido siempre una prioridad para las empresas asociadas.  “Creemos que el control del polvo no tiene que ser a expensas de la producción o de las ganancias sino que debe respaldar a las operaciones y permitir obtener el retorno de la inversión”, explicó Jerad Heitzler, gerente de capacitación de Foundations™ de Martin Engineering.  “A pesar de que las regulaciones que se agregan generan siempre una carga a cualquier empresa, el cumplimiento es una oportunidad para evaluar sistemas antiguos y mejorar la eficiencia”.

¿Por qué el reglamento?

Debido a su pequeño tamaño, el RCS de PM10 (material particulado ≤10 micrones [μm]) puede penetrar las defensas naturales del cuerpo (membranas mucosas, cilios, etc.) y llegar muy profundo en los pulmones.  Al ser invisibles a simple vista y capaces de viajar largas distancias en las corrientes de aire ambiental, los trabajadores a menudo no advierten el RCS presente y se retiran las máscaras de protección, arriesgándose a exponerse y contraer potencialmente silicosis con el correr del tiempo.

La silicosis es una enfermedad crónica e incurable que afecta a millones de trabajadores en una amplia variedad de industrias.  Sin la protección adecuada, los trabajadores con gran exposición pueden sufrir la acumulación de RCS en los pulmones, y restringir su capacidad.  La silicosis puede causar problemas más perjudiciales y fatales tales como neumonía, tuberculosis pulmonar y cáncer de pulmonar. 

Con esto en mente, la Regla Final no solo exige al empleador monitorear con regularidad, sino que también establece límites de exposición personal (PEL) y sugiere controles de ingeniería y aislamiento de partículas en lugar de poner toda la carga en el uso de respiradores incómodos por parte de los empleados.  Al hacerlo, los reguladores también limitan la posibilidad de que las emisiones de polvo fugitivo superen los limites del sitio y expongan al público general.

"Las reglas sobre el RCS están afectando a un amplio rango de empresas", indicó Edwin Peterson, CEO de BossTek.  "Algunas operaciones pueden implementar una solución única, mientras que otras crean polvo en todo su proceso y requieren soluciones específicas en cada etapa".

Cumplir

Las empresas deben seguir las reglas de cumplimiento de la OSHA referidas al uso de un monitor de polvo personal que usa un empleado capacitado para controlar la cantidad de polvo de sílice respirable, y con el que se determina si la exposición está por debajo del "nivel de acción" promedio" de 25 µg/m3 (microgramos de RCS por metro cúbico de aire).   Las plantas deben proteger a los trabajadores si tienen una cantidad de polvo de RCS por encima del PEL de 50 µg/m3, promediado durante un día de 8 horas.  Para controlar estos niveles, la OSHA ofrece pautas referidas a los métodos de cumplimiento, y aconseja a las empresas:

·         Usar controles de ingeniería - Estos incluyen aislar el polvo en sistemas de chutes cerrados y colectores de polvo, o usar sistemas de supresión a base de agua.

·         Proveer respiradores – El cumplimiento no se puede lograr solo con respiradores, pero deben proveerse respiradores para su uso en las zonas en las que los controles de ingeniería no pueden limitar adecuadamente la exposición.

·         Limitar el acceso de los trabajadores a zonas de alta exposición – Limitar el acceso a áreas en las que los trabajadores pueden estar expuestos a concentraciones de polvo por encima del PEL.

·         Elaborar un plan de control de exposición – Tenerlo disponible junto con los resultados de monitoreo.

·         Ofrecer exámenes médicos a los trabajadores con alta exposición – Revisar el reglamento para estar al tanto de los detalles que deben cumplirse.

·         Capacitar a los trabajadores en los riesgos del sílice y la forma de limitar las exposiciones – Los trabajadores deben ser capaces de identificar para los inspectores de la OSHA al supervisor de control de polvo y los detalles de cumplimiento cuando se los consulte.  

La falta de cumplimiento puede causar la aplicación de multas, interrupciones del proceso y acciones legales por parte de organismos federales y estatales o trabajadores.  Si las lecturas del PEL están por encima del nivel de exposición permitido, las plantas deben aplicar aislamiento o controles de ingeniería.  Y las multas por las primeras transgresiones pueden ser exorbitantes.  Por ejemplo, después del plazo para la industria de la construcción del 23 de junio de 2017 algunos contratistas generales y desarrolladores debieron afrontar multas de $ 40 mil- $ 70 mil. 

Controles de aislamiento e ingeniería

El aislamiento para controlar la exposición al polvo implica encerrar un sistema de transportador en la transferencia de material y sellar las partículas para ayudar a evitar que escapen.  En una operación de alto volumen y movimiento rápido, se debe controlar el flujo de aire a través de la zona de asentamiento para minimizar el escape.  Una zona de transferencia eficaz reduce la velocidad del polvo, y da tiempo a que el material y el polvo se asienten.  Las nuevas estructuras modulares ofrecen la versatilidad para adaptarse a virtualmente toda la transferencia de material, lo que permite la construcción de un chute de transferencia y una zona de asentamiento de alturas y longitudes variables para cumplir con las necesidades específicas.  También pueden instalarse cortinas de polvo especialmente configuradas para promover el asentamiento, y las bolsas de polvo montadas en la parte superior liberan el exceso de aire al tiempo que capturan las partículas que quedan en la corriente de aire. 

En el caso de aplicaciones de servicio pesado con recorridos cortos de tuberías que superan el volumen de una bolsa de polvo, el limpiador de aire es un colector de polvo compacto ubicado directamente encima del punto de transferencia del transportador.  Captura el polvo agitado en un filtro, luego usa un impulso inverso de aire para regresar las partículas a la corriente de carga principal.

El sistema no está sellado si el faldón del chute no mantiene contacto constante con la banda.  Los innovadores sellos Apron, montados en el lado exterior del chute con abrazaderas de liberación rápida para una acceso y un mantenimiento más seguros, brindan un sello dual para reducir aun más el escape de partículas finas y polvo.  El diseño patentado presenta una tira de sellado secundaria que se adapta a la banda para ofrecer una capa extra de protección contra las emisiones de polvo y los derrames. 

Para los materiales hidrofóbicos, los controles de ingeniería como los sistemas de roaciado pueden aplicar surfactantes para supresión de polvo y agentes de encostramiento a través de toberas ubicadas estratégicamente y un sistema de control totalmente automatizado para evitar los residuos. Los agentes surfactantes pulverizados, que pueden colocarse casi en cualquier lugar de la corriente de material desde la carga hasta la descarga, reducen la tensión superficial del agua, y mejoran así su capacidad de humectar superficies y formar pequeñas gotas que reducen las emisiones de polvo.

Otra cuestión que deben tener en cuenta los operadores es el material de retorno.  Si no se hace una descarga exhaustiva de los materiales a granel desde la polea principal, es posible que los finos se adhieran a la banda o queden atrapados en grietas e imperfecciones, y que caigan al azar y potencialmente generen polvo fugitivo a lo largo de todo el recorrido de retorno.  Resulta clave contar con los limpiadores primarios y secundarios apropiados para reducir el material de retorno.  Para la limpieza adicional de carga pegajosa o pulverulenta, los operadores pueden evaluar la instalación de un sistema de limpieza Washbox , formado por una caja de acero revestida en polvo equipada con rodillos, barras rociadoras, puertas de inspección y limpiadores secundarios.

Emisiones externas

Para tratar las emisiones de polvo al aire libre desde el manejo de la pila de almacenamiento hasta las actividades de triturado y reciclado, los cañones de niebla atomizada usan agua a alta presión impulsada hacia un colector circular en el extremo de un barril cilíndrico especializado con un ventilador industrial en su parte posterior.  La unidad oscila y el ventilador direcciona el aire a través del cañón con forma de cono e impulsa millones de finas gotas de un tamaño casi igual al de las partículas de polvo formando un cono largo que cubre una superficie de un tamaño de hasta 5 campos de fútbol.

Para los transportadores y conductos de apilamiento, en donde la carga está expuesta a corrientes de aire abiertas y viento, se diseña una supresión puntual en la fuente tal como anillos de niebla no mecánicos y barras de rociado para controlar las emisiones de polvo.  Un anillo de niebla encierra la corriente en una cortina de niebla atomizada y la contiene dentro del flujo de material.  La descarga al aire libre que ocasiona un reflujo de polvo a raíz del impacto, por ejemplo, cuando los vehículos cargan una tolva o desde un transportador que descarga en un conducto de transferencia, puede suprimirse con barras de niebla y rociadores, que crean una barrera para el polvo.  Al igual que los sistemas de rociado antes mencionados, estas tecnologías también pueden ser mejoradas con surfactantes para una supresión aun más efectiva.

"El cumplimiento no solo protege a los trabajadores, sino que también protege los resultados relacionados con los finos, el tiempo de inactividad y las demandas judiciales", explicó Peterson.  "La inversión en equipos duraderos y probados en el campo se traduce en un retorno de la inversión sensato y tranquilidad a largo plazo".